Panadero
Ponente
Mario Ortiz
Chef en Brulèe (Andorra)

Mario Ortiz no empezó entre harinas, sino como chef de cocina en Inglaterra. Fue allí donde descubrió su verdadera pasión por el pan, lo que le llevó a regresar a España para formarse con los mejores maestros del sector (como Javier Marca de Panic o Yohan Ferrant).
Su motivación para perfeccionar las fermentaciones largas y la masa madre fue muy personal: conseguir un pan saludable que su pareja, que era intolerante, pudiera digerir sin problemas.
El boom de Brulée: En 2020 abrió su propio obrador, Brulée, en Colmenar Viejo (Madrid). A los pocos meses, su roscón de Reyes fue elegido el mejor de toda la comunidad, desatando una auténtica locura de colas kilométricas y fama nacional.
Nueva etapa en los Pirineos: Tras un complicado cierre administrativo en Madrid, Mario decidió reinventarse. Se mudó con su familia a Andorra y montó su nuevo taller en Ansalonga, un idílico y diminuto pueblo de montaña.
Hoy en día, su proyecto en el Principado es un destino de culto para los amantes de la alta pastelería, los croissants perfectos y el café de especialidad.